miércoles, 21 de noviembre de 2012

ANIMACIÓN CON RHINOCEROS -y posterior retoque con Photoshop

Otra de las aplicaciones que me iban a enseñar con Rhinoceros era a hacer animaciones. Parecerá una tontería, pero por mucho que se hagan planos con plantas y secciones, perspectivas, axonométricas, etc. La Arquitectura, donde realmente se ve bien, es en un vídeo -si no se tiene el privilegio de verlo en directo, bien porque es un proyecto no construido o porque no se tiene acceso a él.

Es bastante sencillo hacer animaciones con Rhino. Hay tres tipos: giro (nuestro modelo gira alrededor de una eje fijo, mostrándonos toas sus caras), trayectoria (a partir de dos curvas -una, el movimiento de la cámara; y otra, los puntos a los que va a ir enfocando- hacemos un recorrido por nuestro modelo) y vista aérea (parecido a la trayectoria, pero con cámara fija). Además, tiene una opción más que es hacer un estudio solar (modificando parámetros como localización del lugar -latitud y longitud-, orientación del modelo, fecha exacta -día, mes, año-, hora de inicio y de final de la animación, duración y formato de los fotogramas, tipo de captura, etc.).

Una vez hice una animación que me gustase -no os creáis que es sencillo hacer una animación en la que se pueda captar la gran mayoría de edificios de un modelo-, Rhinoceros se encargó de hacer los fotogramas. Pero claro, una vez obtenidos éstos (varían entre 400 y 600), ¿en qué programas los montas para que se vean como un vídeo?

Una vez más, Photoshop al rescate. Desde luego, los de Adobe pensaron en todo... Aunque Photoshop es -como su nombre indica- un programa de edición de imágenes, también edita vídeos bastante decentemente -aunque hay otros programas mucho más específicos para ello.

Photoshop tiene su truquillo. En primer lugar, porque la versión normal no vale. Hay que instalarse la Extended. Luego cargar los fotogramas y añadirle, por ejemplo, textos que se mueven (mi nombre y el nombre de la asignatura) y algún otro elemento (personas, coches, etc.) que den más realismo al modelo.

Aquí está mi animación:

video
 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

MI SILUETA EN 2D

El último trabajo que me han mandado en Infografía ha sido bastante diferente a lo que hemos hecho hasta ahora. Parece que no tiene mucho que ver con la infografía de Arquitectura, parece más de diseño gráfico

Muchas veces queremos poner personas en fotos y planos. pero en ocasiones no queremos una imagen real de la persona, sino tan solo una silueta o una imagen más abstracta. Bien, pues eso se puede hacer, por ejemplo, con Rhinoceros. Poniendo una foto como bitmap de fondo, se van haciendo superficies encima de cada parte de distinto color que conforma la imagen.

Ésta es mi silueta:


BACK TO BLACK: RHINOCEROS

Acabado el seminario de Photoshop, pasamos de nuevo a Rhinoceros.

Los renders que había hecho con Rhino los había obtenido utilizando el renderizador que trae el propio programa -lo que aparecen en otras entradas hechos con V-Ray son posteriores. Está bastante bien -relativamente- pero sin duda hay otros mucho más avanzados.

Es el caso de que me han estado enseñando a utlizar: el V-RAY. Es un renderizador bastante potente -de hecho, cuando pongo el ordenador a hacer renders, parece una pequeña estufa de lo que se calienta- que te permite cambiar un montón de parámetros y meter gran cantidad de texturas y materiales.

Estos son algunos ejemplos que he hecho en clase (los platos y copas los he construido yo):




Es increíble la diferencia entre uno y otro, ¿verdad? En los platos he empleado cerámica y en la copa, vidrio tranparente.

OTRO FOTOMONTAJE, POR FAVOR

De nuevo, fotomontaje con una de las "casitas" del Museo Arqueológico de la Vega Baja.

Como todo en la vida, y sobre todo en los estudios, la cosa cada vez se va complicando más.

Me dieron la siguiente foto:


A partir de ella, tenía que insertar un render (que ya me habían dado hecho): un edificio con planta en forma de L, que encajaba en el hueco del edificio que había quitado, y que tenía delante la caseta del museo.

Tenía bastante trabajo por hacer: recortar árboles, coches y personas para poder volver a ponerlas delante y que no se notara -tanto- que ahí antes había un bloque de pisos. Por otro lado, tenía que continuar el cielo, y también quitar las feas señales de prohibido de la calle -eran muy antiestéticas-.

Éste es el resultado:


MONTAJES DEL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE LA VEGA BAJA

Los siguientes trabajos que hice en Photoshop fueron unos fotomontajes del Museo Arqueológico de la Vega Baja, aprovenchando los renders que ya tenía.

El primero fue un cartel, muy sencillito. Lo único que había que hacer era organizar las imágenes sobre un fondo.


El otro fue hacer un fotomontaje. Éste sí que fue largo de hacer. Tuve que recortar por un lado los edificios, por otro el cielo, por otro el suelo, por otro los árboles (unos que hay al lado de mi casa que fotografié yo misma) y las personas (también fotografiadas por mí), hacerles las sombras y retocar el color, el brillo, el contraste y la intensidad para darle más realismo a la imagen.

Toda un experiencia esto de hacer fotomontajes.


PHOTOSHOP: ESE GRAN DESCONOCIDO

Bien. Una vez terminadas las tres intensas semanas de AutoCAD, tocaba entrar con Photoshop.

En los programas de CAD que hemos utilizado no he tenido demasiados problemas. Sin embargo, Photshop es otra mundo distinto. Y de este sí que no tenía absolutamente ni idea.

Por suerte, como con los otros programas, empezamos desde cero. Éstos son los trabajillos que hice para tomar contacto con él.

Primero aprendí a restituir una imagen. Es decir, si por ejemplo hemos hecho una foto de un plano (como el que se ve en la foto, que es la planta de la catedral de Santiago de Compostela), y no nos sale ortogonal, podemos "restituirla". Es el mismo proceso que se hace en perpectiva cónica:






Hice lo mismo con una foto de la fachada de la Escuela de Arquitectura.








Por último, hice mi primer fotomontaje. A partir de la foto de un edificio (con cerramiento de acero y vidrio), coloqué otro cerramiento encima de láminas madera. Para ello, cogí la textura de otra imagen, la ajusté a la fachada del edificio que quería retocar y, al final, reduje la opacidad para que se transparentara la fachada incial de debajo.


LÁMINA DEL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE LA VEGA BAJA

Ahora sí, retomo el trabajo que estaba haciendo.

Ir a ver la exposición de Zaha hadid me inspiró a la hora de hacer la lámina. Lo que nos mandaron hacer fue poner un render en el fondo de la lámina y, sobre él, los planos de los edificios.

Lógicamente, el render tendría que tener el fondo claro, es decir, había que hacer un render de día.



Pero a mí me gustaba mucho cómo quedaban los renders de noche, así que quise hacerlo así.

Si el render era de noche, el fondo iba a ser muy oscuro -prácticamente negro- por lo que las líneas de los planos debían ser claras -blancas o grises-.


Al ver los cuadros de Zaha, se me ocurrió que podía basarme en lo que ella hacía en algunos de ellos: fondo negro y objetos con colores vivos sobre él. De esta forma, destaca mucho más lo que se quiere resaltar.

Éste es el resultado:

 
 Sin duda, los renders de noche son los que mejor han quedado (para mi gusto). La verdad es que me gustan los dos, tanto con líneas blancas como con líneas a color. Aunque el segundo resulta más llamativo. Bueno, mejor tener dos opciones que solo una, ¿no?

EXPOSICIÓN DE ZAHA HADID

Si estaba explicando mis trabajos de AutoCAD, en concreto, el del Museo Arqueológio de la Vega Baja), ¿cómo es que me da ahora por hablar de Zaha Hadid?

Muy sencillo. El sábado 20 de octubre, por la mañana, fui a Ivorypress (galería de arte y tienda especializada en libros de esta temática de Elena Ochoa, mujer de Norman Foster) a ver la exposición dedicada a la arquitecta iraquí Zaha Hadid, de la que nos había hablado una de las profesoras de Infografía. Se titulaba: "Zaha Hadid. Beyond Boundaries, Art and Design".

Fue realmente impresionante. Yo ya conocía a esta arquitecta (¿quién no la conoce hoy en día?), y sabía algo de su obra. Me parecía, ante todo, bastante radical, extravagante, atrevida. Creo que "loca" sería lo más acertado. Ese sábado fue la última de las visitas guiadas que se hizo de la exposición (solo había cuatro). Y menos mal que fui, porque resulta que no había un solo cartel explicando cada obra. Tan solo un breve texto sobre la arquitecta al entrar a la galería.



En esta visita guiada aprendí a mirar la obra de Zaha desde otro punto de vista. Omitiendo el repaso a la vida y trayectoria de Zaha (ocuparía mucho espacio en el blog y tiempo de lectura del visitante, ambos muy preciados), lo más llamativo de su carrera es que no se construye un edificio suyo hasta 1990. ¿Cómo puede ser? Su arquitectura no es fácil de entender, ni de interpretar, ni mucho menos de construir. El haber estudiado Matemáticas ejerce una gran influencia en sus proyectos, como se puede apreciar en los cuadros que hace para concebirlos, en los que no se basa en la concepción espacial tradicional de tres dimensiones, sino que parece haber muchas más que se van superponiendo. Podríamos calificar su arquitectura como libre, fluida, caótica, suprematista, deconstructivista. Zaha busca nuevas formas de trabajar, nuevos planteamientos, radicalmente distintos a todo lo anterior. Todos los cuadros están pintados por ella, usando acrílico y tiralíneas.
 

 
A la hora de proyectar, se centra en diseñar no solo el volumen sino también el vacío, el espacio habitable. Ella misma explica que imagina fluctuaciones de movimiento y energía y que eso es lo que determina la forma de sus construcciones. En sus cuadros se ve cómo dibuja el edificio en movimiento, como una sucesión de momentos, parecen los fotogramas de una película.



Es cierto que sus edificios y construcciones no gustan a mucha gente, es más, suele ser bastante criticada. Sin embargo, ha supuesto un gran cambio en la arquitectura contemporánea, y ejerce muchísima influencia en todo el mundo.

MUSEO ARQUEOLÓGICO DE LA VEGA BAJA

Y, por fin, el "trabajo" importante que hacíamos con AutoCAD (semejante a la red poliédrica de Rhino).

Este trabajo, además, empieza a parecerse a un auténtico proyecto de Arquitectura. Es cierto que ya tenía hechos las plantas y los alzados. Pero yo tenía que dibujarlos y, después, hacer un modelo 3D para obtener los renders.

Aquí pongo algunas fotos del proyecto original del Museo, obra de los arquitectos Emilio Tuñón Álvarez y Luis Moreno Mansilla.




PLANTA DE SEBASTIANO SERLIO

También el título lo dice todo: plano de una planta diseñada por el arquitecto manierista Sebastiano Serlio.

Este trabajo aparentemente resulta más complicado. Sin embargo, haciendo tan solo una porción de la planta, gracias a los comandos "matriz polar" y "simetría" es muy sencillo completar toda la planta.

El problema de nuevo fue la escala: primero, había que pasar la medida empleada por Serlio (pies) a metros;y, después, ajustarla al tamaño del papel.



MONUMENTO A SANDRO PERTINI, ALDO ROSSI

El título lo dice todo.

Este primer trabajo consistía en hacer planta y sección del monumento a Sandro Pertini que hizo el arquitecto Aldo Rossi. La idea era empezar a manejar las herramientas básicas de AutoCAD. Lo más complicado fue la maquetación: organizar los dibujos con las fotografías, añadir el texto y la escala gráfica, ajustarlo para que cupiese en un A4, meter la escala, el grosor de las líneas (las plumillas). Tras bastantes pruebas, conseguí que quedara bien.



AUTOCAD

Las tres primeras semanas del curso las dedicamos a Rhinoceros. Las tres siguientes serían para AutoCAD.

Antes de empezar la carrera, ya conocía AutoCAD. Al menos sabía lo que era: ese programa de diseño que usaba todo aquel que diseñase algo (desde un rascacielos hasta un tornillo).


El hecho de dibujar lo que se va a construir es algo inherente en la Arquitectura, aunque los arquitectos no utilizaran desde el principio esta herramienta. Desde que en el Renacimiento Filippo Brunelleschi inventase la perspectiva, empieza a imponerse el "diseñar dibujando". Aparecen diversos sistemas de representación (los que tenemos hoy en día): axonométrico, diédrico, cónico, acotado,... Que permiten ver el edificio desde todos los puntos de vista posibles. 


Hasta no hace mucho (mediados del siglo pasado), la imagen del arquitecto siempre estaba asociada a un tablero de dibujo, grandes hojas de papel, reglas, escuadras, cartabones, compases y lápices. La arquitectura era prácticamente un oficio artesano, en el que el arquitecto diseñaba todo a mano.

Desde que aparecieron los ordenadores, todo ha cambiado. Gracias a los programas de diseño asistido, nuestro trabajo (al igual que otros muchos, no somos los únicos beneficiados) se ha visto facilitado en gran medida. No sólo es la rapidez a la hora de diseñar, sino también la precisión de estos programas lo que permite un trabajo de mayor calidad. No significa que antes no se hiciera buena Arquitectura, ni muchísimo menos (véanse las grandes y complejas obras arquitectónicas que se han llevado a cabo desde tiempos inmemoriales). Sin embargo, debemos adaptarnos a nuestro tiempo y, al igual que la perspectiva revolucionó el diseño en el Renacimiento, el CAD ha revolucionado nuestra época.


AutoCAD es un programa de Autodesk, una compañía dedicada al software de diseño 2D y 3D. La primera versión apareció en noviembre de 1981; y, desde entonces, n han dejado de aparecer otras posteriores mejoradas, más amplias y mucho más sofisticadas.



Por suerte, en el Taller de Infografía me enseñaron a manejar este programa (lo más básico, pues es amplísimo). En próximas entradas, expondré los trabajos hechos.

MI RED TRIDIMENSIONAL




Ésta sí es la primera entrega del Taller de Infografía. Dice así el enunciado de la práctica:
"El ejercicio se ocupará del estudio de las simetrías en el espacio, así como del desarrollo de redes espaciales poliédricas generadas por la composición de poliedros como elementos combinatorios, y de las configuradas por otras formas espaciales.
El alumno diseñará y producirá un prototipo espacial, configurado por un módulo único y/o combinado con otros, que repetido conforme un conjunto espacial organizado según una red tridimensional.
"

Mi red espacial se basa en dos poliedros platónicos: el octaedro y el tetraedro, ambos obtenidos a partir del mismo cubo.



El tetraedro es un poliedro formado por cuatro triángulos equiláteros que concurren de tres en tres en cada uno de sus cuatro vértices.

El octaedro es un poliedro formado por ocho triángulos equiláteros que concurren de cuatro en cuatro en cada uno de sus seis vértices.

Ambos poliedros encajan perfectamente en el espacio, sin dejar ni un solo hueco vacío.

 
La sencillez de esta red es evidente. Por ello, quise complicarla un poco más. Para ello empleé la sustracción de partes de ambos poliedros. En el caso del tetraedro, decidí "vaciarlo", hacerlo vacuo. En el del octaedro, cortar sus aristas con planos horizontales y verticales, truncándolo.



Estas operaciones se basan en una idea: el espacio no está completamente "relleno", es decir, compuesto exclusivamente por materia. De hecho, ni siquiera la materia es totalmente compacta, ya que los átomos que la componen son, en su mayor parte, vacío. De la misma forma en que la pintura está compuesta por luces y sombras o la música por sonidos y silencios, la arquitectura está formada por materia y espacio.

Como dijo Le Corbusier: "la arquitectura es el juego sabio, magnífico y correcto de volúmenes bajo la luz". Si toda esta red fuera compacta, no apreciaríamos correctamente ese sutil juego de luces y sombras generado por los poliedros.


Ésta es mi red tridimensional.









lunes, 12 de noviembre de 2012

CONCIBIENDO EL ESPACIO


El siguiente trabajo que me mandaron hacer con Rhino, el más importante de todos, era pensar una red poliédrica que encajase perfectamente. Para ello, primero nos enseñaron a hacer poliedros básicos, como los que presento a continuación:

Aquí podemos ver, arriba, un tetraedro y una estrella octángula o poliedro de Kepler (resultado de rotar 90º la copia de un tetraedro y unir ambos poliedros). Abajo, se repite la estrella octángula, al lado el resultado de la diferencia de dos tetraedros y, por último, de la intersección entre ambos, dando lugar a un octaedro.

En este caso, construí un dodecaedro, con un método bastante sencillo. A partir de la arista de un cubo se puede obtener la medida de su arista, tal y como se ve gráficamente en la imagen. Dicha medida se traslada a los puntos medios de las caras de un cubo igual al inicial y se van uniendo, creando superficies pentagonales. De esta forma se obtiene un dodecaedro: 12 pentágonos unidos por sus aristas.

Siguiendo el mismo método que el del dodecaedro, se puede construir un icosaedro: un poliedro formado por 20 triángulos equiláteros unidos por sus aristas.
 

La primera red que construí en clase constaba solamente de cuboctaedros (formados por caras cuadradas y triangulares), poliedros que encajan por sí mismos en el espacio.
 
En los huecos vacíos que quedan en esta red de cuboctoedros, se pueden insertar octoedros, que encajan a la perfección con estos poliedros, sin dejar ningún vacío.

 
Por último, me enseñaron a hacer un cubo “vacuo”, es decir, como si fuera un cubo hecho de perfiles metálicos.